Plaza de Toros Real de San Carlos

Esta Plaza se eleva en una esquina del conocido barrio Real de San Carlos; la Plaza de Toros Real de San Carlos está ubicada a tan solo 4 kilómetros de lo que es el casco histórico de Colonia.

Es un símbolo que fue construido al estilo de mudéjar, este majestuoso icono es una obra de arte que es uno de esos lugares turísticos por excelencia y se encuentra dentro de los más visitados de Colonia, no únicamente por ser una obra magnifica, sino también por poseer unas historias maravillosas que ciernen sobre ella.

Características de la Plaza de Toros Real de San Carlos

La Plaza de Toros Real de San Carlos posee un estilo semejante al de las plazas de toros que se encuentran al sur de España.

Esta plaza posee una planta de forma circular que mide unos 100 metros de diámetro, así como una arena que tiene unos 50 metros de diámetro.  En la construcción de los muros perimetrales de esta plaza se usaron ladrillos refractarios, además para la estructura de una tonelada de hierro y para las dos series de palcos y de graderías se utilizó cemento armado.

Asimismo, los muros de atrios que rodean la plaza son hechos con una sola decoración en los arcos que completan los atrios, los cuales mayormente tienen forma de círculo, combinados por unos escasos vacíos terminados en modo romboidal. En el año de 1912 fue dejado de lado, luego de la prohibición de las celebraciones de las corridas en Uruguay.

La Plaza de Toros Real de San Carlos ha pasado por cien años de completo abandono, deterioro, además de saqueos, por lo que en la actualidad su estado de mantenimiento es totalmente precario, por lo que la entrada a este sitio no está permitida.

No obstante, aunque no se puede entrar para ver su parte interna, desde afuera se puede visualizar las gradas y la arena, a las que desde cierta distancia sensata se les puede tomar fotos.

En ese sitio solamente 8 corridas de manera oficial se efectuaron en la Plaza de Toros Real de San Carlos, pero los distintos testimonios dan cuenta que fueron alrededor de una 80 corridas de toros que se efectuaron en el lugar, pero que las mismas se celebraron secretamente después que fueron prohibidas.

Esta plaza integraba una parte de un complejo turístico que fuera construido por Nicolás Mihanovich un empresario de origen argentino.